lunes, 7 de enero de 2008

Un nuevo comienzo

Llevo una temporada queriendo escribir, pero no creo tener nada que contar, o puede que no sepa como, tengo la papelera llena de bocetos. Sòlo encuentro sentido a lo que otros han hecho ya, en sus palabras me siento protegido, en la mías no. Pero en este aspecto también estoy en una pequeña crisis, porque echo mano a frases, a estructuras leídas ya, estoy reciclando viejos mitos, y desechando otros. Quizá en mi pequeño cuarto de atrás, haya que hacer sitio para nuevas cosas. Empiezo hoy a escribir un poco por autoprescripciòn, pena por mi mismo, cada día unas frases; inconexas puede, pero hay que empezar a andar, y ya hilare.

Así que vuelvo a empezar; mi eterno retorno a lugares conocidos o a situaciones similares, ya inaugure este blog antes. Hoy mezclo mis palabras con las de Ernestina Champourcin, que de momento tiene un lugar junto a mi (¿o sera al revés?).


>CARTA AL VACÍO
Es escribir a alguien
o lanzarse al silencio,
a nadar en lo oscuro,
a encender una llama
aunque ahoguen las dudas.
¿Carta a lo que no existe?
Hay buzones alados
que se disparan solos
y un correo sin pistas
ni trayecto seguro.

Eludir el camino
que todos conocemos.
Seguir hacia adelante
ruta de los que intentan
lo que nunca pensaron
y se sienten felices
porque hay algo distinto,
porque se desvanece
de pronto lo que sobra
y no existe el vacío
si queremos colmarlo.

1 comentario:

Serafín Alarcón Carrasquillo dijo...

Casi nada en la vida es nuevo... No se sienta tan mal por reciclar, no existe autor que no lo hiciera antes. Ademas por lo que veo hay en usated sencibilidad y eso si que no se puede reciclar.

Animo, continue escribiendo.

Serafin Alarcón-Tablitas del Señor